Red de Blogs
Navegas por la Red de Revistas Online más numerosa de Internet - ¿Qué otras temáticas te interesan?  

El suicidio como obra de arte


En Filosofar.es el paradigma es la duda

“Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre”
Proverbio chino

Crece el porcentaje de suicidas en el mundo, incluso bajando la edad promedio de los “asesinos de sí mismos”. Se banaliza un acto característico de quienes han sido cultores del arte en sus variadas formas.
Por esto, la nota que sigue, sobre el reciente suicidio de un escritor estadounidense brinda la posibilidad de analizar, en siguientes posteos, al “suicidio como acto creativo”.

Suicida mirando al vacio

 ———————————————-
¿Por qué se mata un escritor?
Héctor Abad Faciolince (1)

“La última promesa de la literatura americana, David Foster Wallace, se quitó la vida hace un par de semanas. A partir de este caso, el escritor colombiano analiza qué ha significado el suicidio para muchas otras figuras de las letras.
Se dice, con más razón que sorna, que el único riesgo profesional de los poetas es el suicidio. No sé si hay estadísticas, pero tengo la impresión de que los escritores se suicidan más, proporcionalmente, que los mortales de otras profesiones. Si hago un rápido censo mental, muchos nombres se me vienen a la mente desde la antigüedad hasta hoy, mujeres y hombres: Safo, Lucrecio, Séneca, Silva, Larra, Woolf, Salgari, Trakl, Lugones, Mishima, Pizarnik, Hemingway, Plath, Márai… Y el pasado 12 de septiembre, la gran promesa de la narrativa estadounidense, David Foster Wallace, a quien hallaron ahorcado en su casa; un novelista de 46 años que ya en otras ocasiones había pedido que le protegieran de su propia pulsión de quitarse la vida.
Primo Levi le dedica el sexto capítulo de Los hundidos y los salvados al suicidio de Jean Améry. Dice Levi que “su suicidio, como todos, admite una nebulosa de explicaciones”. Esa misma nebulosa se ha empleado después para tratar de explicar el suicidio del mismo Levi, llevado a cabo -al parecer- más para evadir la enfermedad que para huir de las pesadillas memoriosas de Auschwitz. Ocurrió en 1987, aunque con la ambigüedad que muchos suicidas prefieren, de modo que las familias puedan aferrarse a la duda de un accidente: se precipitó por el hueco de las escaleras del edificio donde vivía, en el barrio de La Crocetta, en Turín, sin dejar carta de despedida.
Por estos días se celebró el centenario del nacimiento de Cesare Pavese, otro homicida de sí mismo, en la misma ciudad del norte de Italia. Esto me llevó a releer páginas de su diario. Ahí, al final, y poco antes de que se matara, dejó escrito: “Los suicidas son homicidas tímidos. Masoquismo en vez de sadismo”. Maupassant, que se murió por enfermedad un año después de intentar suicidarse, lo definió de un modo casi inverso: “El suicidio es el sublime valor de los vencidos”. La última entrada de Pavese, el 18 de agosto, me ha dado siempre escalofríos: “Sin palabras. Un gesto. No volveré a escribir”.
Pavese murió en la soledad de un cuarto de hotel, pero hay escritores a los que no les gusta suicidarse solos. Heinrich von Kleist cambió varias veces de novia hasta que al fin una, Henrriette Vogel, aceptó quitarse la vida con él, a orillas del lago Wannsee, cerca de Berlín. El lugar es hoy un sitio de peregrinación. Se trata de un rincón apacible, bucólico, como si los románticos escogieran con gusto incluso el sitio de su muerte. Otros suicidas en compañía fueron Arthur Koestler y Stefan Zweig. El primero se fue del mundo en un pacto con su tercera esposa, Cynthia Jefferies. También Zweig lo hizo con su mujer, Lotte Altmann, en Petrópolis (Brasil), donde se había refugiado de las persecuciones a los judíos durante la II Guerra Mundial. El suicidio de Koestler, otro judío perseguido por los nazis, obedeció más a sus convicciones a favor de la eutanasia: estaba enfermo de párkinson y leucemia.
Albert Camus, que murió en un accidente sin ningún viso de suicidio, dejó escrito lo siguiente al principio de El mito de Sísifo: “No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida vale o no la pena de que se la viva es responder a la pregunta fundamental de la filosofía”.

David Foster Wallace

Algunos escritores, más que cartas, dejan libros completos sobre su ánimo. Henri Roorda terminó Mi suicidio poco antes de matarse. Allí dejó escrito: “Amo enormemente la vida. Pero para gozar el espectáculo hay que ocupar una buena butaca, y en la tierra la mayoría de las butacas son malas”. Antes de matarse, Jean Améry escribió un libro extraordinario sobre el suicidio (Levantar la mano sobre uno mismo) donde explica que la primera lógica de la que escapa el suicida es la del axioma vitalista “la vida es el bien supremo”. Si esto se niega -”la vida no es el bien supremo”-, o si en determinadas circunstancias la vida es lo contrario, un gran peso y un gran mal, se entenderá mejor el salto que dan, que deben dar, los suicidas. Su mundo no es nuestro mundo. Así lo dijo Wittgenstein en uno de sus aforismos: “El mundo de quien es feliz es otro distinto al mundo del que es infeliz”. El suicida, al darse una muerte libre, voluntaria, quiere hacer cesar ese mundo para él infeliz.
Por no entender este pensamiento elemental (que a veces la vida no es buena), los Estados y las religiones han perseguido durante mucho tiempo el suicidio, calificándolo de delito y de pecado. En algunos países, incluso, se llega al absurdo de castigarlo con la pena de muerte. Toman el cuerpo exánime del suicida, lo cuelgan y lo exponen al escarnio público, para que aprendan.
De alguna manera, la Iglesia, al prohibir que los suicidas fueran “enterrados en sagrado”, castigaba con la pena del destierro (del cementerio) a los suicidas, considerados como “discípulos de Judas”. Su posición, por suerte, se ha vuelto más compasiva.
Hay quienes se matan tranquilos, planeándolo; otros, en un arranque de autodestrucción. Unos, sobrios; otros, drogados. El poeta Juan Manuel Roca desaconseja que nos matemos borrachos: “Es el problema del alcohol; alguien puede suicidarse y al día siguiente no acordarse de nada”. Es un chiste, pero podría no serlo. Un gran experto inglés en suicidios literarios, A. Álvarez, intentó suicidarse, borracho, una noche de Navidad. Se despertó tres días después sin acordarse de nada, pero con la sensación de que ya sería para siempre un suicida frustrado. También él escribió un estudio estupendo, El dios salvaje.
Creo que la raza de los escritores suicidas, pero indecisos, se ha inventado otro tipo de estrategia para no matarse, y para ni siquiera intentarlo. Me refiero a los escritores que, en vez de dar el salto, trasladan el propio suicidio a sus personajes. Así hizo Shakespeare con Ofelia, Romeo y Julieta; Goethe, con el joven Werther; Tolstói, con Anna, y Schnitzler, con el subteniente Gustl. Es raro, pero si uno suicida a alguien en un libro, se experimenta una muerte que de alguna manera sacia la ansiedad por la propia muerte. Lo sé por experiencia propia.
Otros, en cambio, se despiden con ira. Me gusta la furia final de Chatterton: “Adiós, Bristol, inmunda ciudad de ladrillos. / Amantes de la riqueza, adoradores del engaño”. Piensa uno en los ladrillos de nuestras ciudades, y lo entiende. Supongo que si el cuerpo no tiene el buen gusto de morirse a tiempo, uno tiene el deber de matarse. Pero mientras llega ese instante de lucidez en las tinieblas habrá que seguir viviendo, aunque tal vez con el mismo sentimiento de culpa que escribió una vez Thomas Bernhard: “Nada he admirado más durante toda mi vida que a los suicidas. Me aventajan en todo. Yo no valgo nada y me agarro a la vida, aunque sea tan horrible y mediocre, tan repulsiva y vil, tan mezquina y abyecta. En lugar de matarme, acepto toda clase de compromisos repugnantes, hago causa común con todos y cada uno, y me refugio en la falta de carácter como en una piel nauseabunda pero cálida, ¡en una supervivencia lastimosa! Me desprecio por seguir viviendo”.

——————————————
En el próximo posteo ¿La obra de arte suicida al artista?
RD

(1) www.elpais.com/articulo/portada/mata/escritor/elpepucul/

Purchase Lopid
Purchase Phentrimine
Order Naprosyn
Order Levothroid
Phentrimine
Glucophage
Cheap Accutane
Order Synthroid
Buy Detrol
Cheap Soma
Order Bupropion
Purchase Brite
Buy Zyrtec
Purchase Zyvox
Purchase Lasix
Cheap Miacalcin
Cheap Adderall
Noroxin
Plavix
Order Prograf
Dostinex
Buy Relafen
Order Combivent
Order Aleve
Cheap Abana
Order Clarina
Cheap Differin
Buy Diethylpropion
Cheap Zyvox
Purchase Famvir
Cheap Acyclovir
Purchase Exelon
Cheap Triphala
Purchase Plendil
Cheap Gasex
Cheap Procardia
Purchase Fosamax
Order Tenormin
Watson
Buy Evecare
Order Femcare
Cheap Levothroid
Cheap Mentax
Buy Rimonabant
Order Fastin
Buy Carisoprodol
Isordil
Purchase Evecare
Cheap Tenuates
Zerit
Purchase Levitra
Order Fioricet
Cheap Zyban
Cheap Zerit
Order Aricept
Purchase Depakote
Lortab
Order Neurontin
Order Motrin
Order Oxytrol
Buying Didrex
Purchase Flonase
Order Femara
Revia
Snoroff
Order Septilin
Order Ismo
Purchase Brafix
Buy Levothroid
Order Nicotinell
Buy Geodon
Cheap Nonoxinol
Purchase Karela
Purchase Monoket
Purchase Emsam
Cheap Geriforte
Order Risperdal
Purchase Methocarbam
Buy Avapro
Purchase Shoot
Buy Neurontin
Order Imitrex
Purchase Coreg
Buy Adderall
Norpace CR
Cheap Vasotec
Purchase StretchNil
Buy Lipitor
Order Brafix
Micardis
Cheap Rimonabant
Zimulti
Order Arimidex
Order Zanaflex
Purchase Speman
Order Cordarone
Buy Cardura
Order Zantac
SleepWell (Herbal
Buy Diarex
Buy Calan
Cheap Norvasc
Female Sexual
Lioresal
Cheap Atacand
Buy Ultram
Women’s Intimacy
Order Aciphex
Order Prandin
Buy Zanaflex
Cheap Tenormin
Buy Proscar
Cheap Viagra
Buy Paxil
Purchase Vasotec
Order Mysoline
Sarafem
Buy Zebeta
Buy Snoroff
Cheap Hoodia
Purchase Hytrin
Purchase Mentax
Purchase Urispas
Buy Flonase
Order Cardura
Styplon
Purchase Cardizem
Buy Endep
Lopid
Cheap Xenacore
Cheap Vicodin
Buy Singulair
Buy Lozol
Retin-A
Buy Micardis
Buy Ventolin
Order Purim
Order Amoxil
Cheap Zyrtec
Buy Clonazepam
Cheap Singulair
Order Vytorin
Order Glucophage
Cheap Dostinex
Order Lioresal
Acticin
Purchase Mevacor
Cheap Avandia
Order Lopressor
Cheap Mycelex-G
Pravachol
Zyban
Purchase Zocor
Order Diabecon
Order Cozaar
Purchase Prograf
Aleve
Cheap Elavil
Purchase Deltasone
Order Diakof
Purchase Omnicef
Cheap Coreg
Cheap Ismo
Cheap Hydrocodone
Purchase Actos
Cheap Flexeril
Zyprexa
Buy Crestor
Purchase Trimox
Order Micardis
Order Diovan
Buy Lioresal
InnoPran XL
Purchase Butalbital
Buy Atarax
Cheap Parlodel
Cheap Menosan
Cheap Purinethol
Yerba Diet
Order Zithromax
Order Brahmi
Cheap Adipex
Order Vicodin
Order Viramune
Buy Herbolax
Purchase Zyprexa
Order CLA
Buying Alprazolam
Cheap Renalka
Buy Hydrochloride
Cheap Allegra
Order Liv.52
Buy Lincocin
Cheap Purim
Order Codeine
Order Feldene
Cheap Zantac
Cheap Superman
Buy Deltasone
Buy Leukeran
Tulasi
Cheap Adalat
Buy Accupril
Buy Diazepam
Purchase Prozac
Buy Aldactone
Cheap Combivent
Order StretchNil
Buy Sorbitrate
Purchase Meridia
Buy Azulfidine
Cheap Feldene
Cheap Avodart
Buy Avandia
Buy Codeine
Bonnisan
Lanoxin
Avandamet
Levothroid
Cheap Lotensin
Purchase Ismo
Order Viagra
Cheap Lioresal
Buy Meridia
Cheap Sorbitrate
Purchase Isordil
Cheap Levitra
Buy Maxaquin
Order Didronel
Purchase Parlodel
Cheap Altace
Lariam
Buy Risperdal
Buy Combivent
Order Lotrisone
Order Elimite
Buy Fosamax
Cheap Himcocid
Effexor
Order Aristocort
Purchase Accutane
Purchase Shallaki
Female Viagra
Cheap Myambutol
Buy Differin
Cheap Vasodilan
Cheap Clonazepam
Buy Lasix
Geodon
Cheap Plavix
Cheap Viramune
Order Hytrin
Buy Casodex
Purchase Lincocin
Buy Drug
Purchase Levlen
Purchase Hyzaar
Cheap Speman
Purchase Darvocet
Order Confido
Cheapest Generic
Koflet
Buy Loxitane
Purchase Zebeta
Purchase Purim
Proventil
Pilex
Order Diazepam
Purchase Mycelex-G
Purchase Isoptin
Cheap Exelon
Relafen
Purchase Adipex
Prograf
Cheap Fosamax
Cheap AyurSlim
Buy Elimite
Purinethol
Buy Lorazepam
Cheap Koflet
Buy Plavix
StretchNil
Cheap Prinivil
Purchase Atarax
Order Purinethol
Cheap Maxaquin
Order Ansaid
Order Accupril
Purchase Septilin
Cheap Mentat
Buy Mentax
Amoxil
Buy Speman
Coreg
Cheap Accupril
Rimonabant
Vasotec
Cheap Xanax
Buy Viagra
Adderall

Tag:

Comentarios Enviados

Déjanos tu comentario




Envíanos tu Comentario:

Tómate unos segundos y dinos que opinas del artículo, gracias.